Durante los meses de noviembre y diciembre, la asociación civil Aralma invita a la comunidad a dos propuestas para ser agente de cambio en pos de la infancia y adolescencia. Noviembre y cuatro fechas importantes en torno a la infancia El 13 es el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming (Ley 27.458, Argentina). En 2013 se incorporó al Código Penal penas de prisión para los adultos que cometan acoso sexual a menores de edad en redes sociales o medios digitales. El Grooming es el contacto con una niña, un niño o adolescente a través de medios digitales con el propósito de atentar contra su integridad sexual. El 18 es el Día Mundial para Prevenir la Explotación, los Abusos y la Violencia Sexuales contra los Niños y Promover la Sanación; el 19 es el para la Prevención del Abuso Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes mientras que el 20 se celebra el Día Mundial de la Infancia. En este último se conmemoran los aniversarios de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959) y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño (1989). Convocatoria de arte con foco en la prevención de la violencia sexual . Es por eso que Aralma invita a la comunidad a compartir relatos de no ficción o dibujos que permitan a los y las sobrevivientes de violencia sexual en la infancia, compartir su proceso con otros, resguardando su identidad e integridad. Cada persona elegirá el mejor modo para expresar su historia, ya sea con un relato corto de hasta 500 palabras o mediante arte gráfico. Los mismos serán recibidos a través del correo aralma@aralma.org y publicados en las redes sociales de @somosaralma y en el sitio oficial www.aralma.org. Campaña de molinillos “Las infancias merecen viento a favor” Una vez más, durante diciembre, asociación civil Aralma invita a organizaciones, escuelas, jardines, universidades, sindicatos, municipios y otras instituciones a sumarse y replicar la iniciativa colocando molinillos en sus espacios y compartiendo sus imágenes en redes con el hashtag #LasInfanciasMerecenVientoAFavor. La campaña busca contarle al público que los molinillos de colores son un símbolo de protección y escucha: cada uno representa un hogar, una escuela, una organización o una comunidad donde la infancia está protegida. Se trata de una labor de promoción por los derechos de participación, escucha y protección integral de bebés, niños, niñas y adolescentes, con especial énfasis en la prevención de la violencia sexual, el maltrato, la violencia digital y el cuidado de la salud mental. Durante las fiestas, los casos de violencia sexual infantil aumentan casi un 40%, según datos obtenidos de consultas psicológicas y denuncias realizadas después de estas fechas. Los agresores suelen aprovechar los momentos de confianza propios de estas celebraciones, utilizando su cercanía que la familia deposita en ellos como herramientas para perpetrar sus crímenes. La toma de conciencia se hace más urgente en estas fechas festivas donde las dinámicas familiares y el consumo de alcohol pueden exacerbar situaciones de riesgo. Esta acción se vincula con la propuesta institucional de Aralma para declarar el 8 de agosto como el Día de la Voz de la Infancia a nivel internacional. Nuestro Símbolo: el Molinillo y Lile En una imagen, cientos de molinillos sembrados en la tierra como si fueran flores en movimiento. Esa escena, simple y poderosa, inspiró la elección de nuestro símbolo. El molinillo de viento ha atravesado generaciones. Está presente en infancias de distintos tiempos y lugares. No necesita pilas ni baterías: se mueve con lo más elemental, un soplo. Así también sucede con muchos bebés, niñas, niños, adolescentes y sobrevivientes de violencias en la infancia. A veces basta una palabra, un gesto, una escucha para que algo se encienda. El molinillo representa esa potencia. Es símbolo de memoria, de juego, de esperanza, pero también de transformación. Por eso, una vez más este fin de año, Aralma elige el molinillo como emblema. Porque cada giro que da es un acto de presencia, de verdad y de protección.