El 4 de abril ARALMA cumplió 23 años de trabajo sostenido en la protección de las infancias. No se trata de una fecha celebratoria en términos formales. Es una marca de recorrido. Más de dos décadas acompañando situaciones de violencia, produciendo conocimiento, incidiendo en políticas públicas para la prevención y la recuperación y sosteniendo una posición: la infancia no es sólo objeto de protección, es sujeto de palabra.
En ese trayecto, algo se repite de manera constante: las infancias son habladas, pero no escuchadas. Este 23 aniversario funciona como punto de partida de una nueva etapa, profundiza una línea histórica de trabajo: instalar la escucha como condición de cualquier política de protección. Abril se configura así como el mes de la prevención del maltrato contra niñas, niños y adolescentes, pero la prevención no se plantea como consigna sino como responsabilidad adulta concreta: registrar, alojar e intervenir frente a lo que la infancia expresa, incluso
cuando no encuentra palabras.
Dentro de este marco, el 16 de abril, Día del Paraguas Azul, introduce un punto de inflexión. Junto a 60 organizaciones de todo el mundo ponemos en agenda la violencia sexual hacia niños varones, la cual ha sido históricamente negada.
No solo por su ocurrencia: 1 de cada 6 niños sufre violencia sexual, el estigma, las normas de género perjudiciales y las persistentes deficiencias sistémicas hacen que su sufrimiento pase desapercibido.
Los mandatos de masculinidad, la vergüenza y la ausencia de escucha producen una forma específica de silenciamiento. Nombrar este punto no excluye otras violencias, permite ver mejor el contexto.
El 25 de abril, Día de la Prevención del Maltrato Infantil, funciona como momento de integración. Comprender la lógica de los malos tratos y su prevención incluye escuchar. La prevención implica, en este sentido, interrumpir ese silencio.
Este recorrido se proyecta hacia el 8 de agosto, fecha que ARALMA impulsa desde hace 15 años como Día de la Voz de la Infancia. Esta iniciativa global actualmente acompañada por una petición pública y proyectos legislativos presentados —entre ellos en la provincia de Santa Fe y con reconocimiento en Neuquén—, busca institucionalizar el derecho a ser escuchados como eje de las políticas de infancia.
El 8 de agosto no propone una efeméride más. Propone un desplazamiento: pasar de una infancia hablada por otros a una infancia reconocida como interlocutora legítima. El 4 de abril marca la apertura, anclada en los 23 años de trayectoria de ARALMA. Durante el mes se desarrollará una presencia en redes con contenidos conceptualmente consistentes.
El 16 de abril concentrará el foco en el Paraguas Azul. El 25 de abril funcionará como cierre integrador. En paralelo, se impulsarán cartas compromiso dirigidas a instituciones y organizaciones, orientadas a asumir responsabilidades concretas frente al maltrato y la violencia sexual, incorporando el derecho a la escucha.
LA VOZ DE LA INFANCIA COMPROMISO PÚBLICO
Nos comprometemos a escuchar, respetar y garantizar la participación activa de niñas, niños y adolescentes en todos los espacios que habitan.
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Descargalo acá:La campaña se proyecta hacia agosto como segunda etapa, centrada en participación real, articulación institucional y consolidación del reconocimiento del Día de la Voz de la Infancia. Después de 23 años, la posición es clara…

